El Pósito Agrícola
que durante siglos albergó el grano
y fue determinante en la vida económica
de la población, se convierte en
un punto de información y divulgación
de los usos agrícolas.
Para ello en la planta
baja se ha adaptado el espacio para museo
con gran variedad de aperos de labranza
y útiles ya desaparecidos.
Las faenas agrícolas
son narradas detalladamente con paneles
explicativos y tiene también como
atractivo una recreación con figuras
realizadas a mano en madera de olivo. Este
trabajo es obra del autodidacta castreño
Francisco Romero Villatoro.
El diseño del
espacio expositivo ha sido realizado por
David Hidalgo y ha contado con la participación
del artista Antonio Morales.
Los textos del museo han
sido realizados por Pedro Cañasveras
y Pedro Moreno, entre otros colaboradores.